jueves, 13 de junio de 2013

MIS PRIMEROS AÑOS DE MI VIDA MILITAR

DÍA  2   : MIS PRIMEROS  AÑOS DE MI VIDA MILITAR

Empecé mi carrera  militar como un soldado  un insignificante de la colonia de Córcega y llegué a ser Emperador de Francia, dirigí  las tácticas militares que hasta el día de hoy las  toman como ejemplo y continué muchos de los cambios de la Revolución. Fui  educado gracias a una beca otorgada por el Rey Luis XVI en Brienne y en la Escuela Militar en Paris. Me gradué  en 1785 a la edad de 16 años para unirme  la artillería como teniente segunda. Desde el principio supe  la importancia de proyectar la imagen correcta y comprendí el poder de la propaganda.
Como resultado de mis  muchas conquistas, envié  millones de francos en botines a Francia. En 1799 obtuve  el poder y establecí  un nuevo régimen de Gobierno que se denominó  el Consulado. Por lo que fui  nombrado primer Cónsul y con el consentimiento del electorado, la Constitución fue revisada en 1802 para hacer que mi  nombramiento fuera vitalicio y en 1804 para que se me  nombrara Emperador.
Reestructuré el Estado Francés, introduje  un sistema de Corte mucho más sencillo y centralicé los colegios públicos. Quizás lo más conocido de mi  gestión sea que establecí  el Código Civil el cual luego se le llamo el Código Napoleón. Derechos y libertades que se ganaron durante la Revolución, incluyendo la igualdad ante la ley y la libertad de credo se aseguraron. Los judíos fueron liberados de los guetos e incluso inspiró  a Beethoven para que me dedicara su sinfonía Heroica, creada en 1804  hasta que me convertí  en Emperador.
mi  naturaleza tímida y poco sofisticada no previnieron que me enamorara de la sensual viuda Marie-Joseph-Rose e Beauharnais, una aristócrata de la colonia francesa de Martinica con dos niños y un montón de deudas. Para la mayoría de mis  amigos, esta dama era Rose, pero para mí  ella era Josefina.
Josefina no estaba del todo atraída por mí y una vez le comento a una amiga que tuvo que sobreponerse al sentimiento de repugnancia que le producía mi  seriedad, apariencia y falta de sentido del humor. Sin embargo, progresivamente fue cambiando de parecer y en Marzo de 1796 nos casamos.
Pero a pesar del gran amor que yo  profesaba, Josefina no me  era fiel. Y alguien se atrevió a contármelo, con lo cual  quedé  destrozado. En un arrebato de furia tomé  a la esposa de uno de mis  oficiales por amante. Con el paso del tiempo  nos dimos cuenta  que no podíamos  tener un heredero, así que nos separamos, ya que yo  deseaba  tener un hijo varón. Y con esta finalidad es que luego me caso  con la Archiduquesa Marie Louise, hija de mi  viejo enemigo el Emperador de Austria Francis I, que en esa época era una jovencita de 19 años. Un año después de la boda, Marie Louise me  da un hijo varón  y lo nombro  Rey de Roma. Con todos estos acontecimientos en mi  vida de  Emperador, es que pierdo  la concentración para mis  tácticas militares y poco a poco se va notando la diferencia entre el joven aventurero y agudo y la persona que era en este momento. Yo , de pequeña estatura, pose erguida, mi mano dentro de mi  camisa y mi  sombrero distintivo, se convirtió en todo un símbolo de la época. Los cambios que introduje aún siguen vigentes en nuestros días y definitivamente contribuyeron a crear la Europa que todos conocemos hoy, en los derechos y las libertadas inspiradas por el periodo de la Ilustración francesa, en las leyes del continente, en los debates actuales sobre lo correcto y lo que no lo es en la Unión Europea, Unión que está muy cerca de ser uno de mis  mayores sueños. Yo quería  un estado Europeo, una federación de personas libres. Las diferencias entre franceses e ingleses llegaron a nuevos límites bajo mi poder, cuando alguna vez describí a mis adversarios al otro lado del canal como una nación de tenderos al mismo tiempo que establecía un bloqueo de Europa contra los productos ingleses.
Al final, el deseo de aventura y la ambición que una vez me condujeron  a recorrer un gran camino desde los inicios más humildes hasta la cima del poder fueron también los principales causantes de mi  caída. Lamentablemente  terminé por creerme  mi propia propaganda, de que realmente era invencible. En mi  trágica y devastadora batalla contra los elementos en Rusia en el año 1812 empezó el principio del fin. Me tocó morir derrotado y exiliado en la Isla de Santa Helena.
                                                                                              

                                                                                       APORTE DE MARÍA ELENA ZAPATA VALDEZ



martes, 4 de junio de 2013

Día 1: Mi nacimiento y los primeros años de mi vida


Mi nacimiento y los primeros años de mi vida.

Faltan algunos días para cumplir 17 años y como nunca siento la necesidad de escribir sobre los primeros años de mi vida. Mi padre se llama Carlos María Bounaparte y nació en Ajaccio (Córcega) y estudió Derecho en Roma.  Al iniciarse la guerra independentista contra Génova, mi padre, se hizo a las armas y se hizo amigo de Pascual Paoli, el líder independentista corso. En 1769 la isla fue vendida por Génova a Francia, quien se convierte así en la opresora. En Mayo de ese año mi padre y los corsos fueron derrotados; un mes más tarde logra salir Paoli y unos cuantos fieles hacia Italia.
Es el 15 de agosto de 1769, en  que se produce mi nacimiento, cuando mi madre, de apenas veinte años, hubo de detenerse en la Costa debido a su avanzado estado de gestación y no pudo continuar con mi padre, en su huida. Para mi madre empezaba la etapa de madre ahorrativa y prudente; pues ya tenía dos hijos mi hermano José y yo, cuya diferencia de edad era solamente de  un año.
Mi padre se identificaba como conde Buonaparte. Era hermano del archidiácono de la catedral quien vivía en buenas condiciones económicas y su nombre era Luciano. Al perder la guerra contra los franceses se decide, como perteneciente a la nobleza, colaborar con los extraños. De tal forma es nombrado como asesor en los nuevos tribunales luego como superintendente de unos viveros.
Cuando yo tenía 11 años mi padre junto con sus dos hijos mayores, José y yo,  parte  rumbo a Versalles, pues era el presidente de la diputación corsa y debía poner fin a las continuas disputas entre los generales Marboeuf y Pelet que eran los dos gobernadores de la isla de Córcega.  Y es en París donde su título italiano de nobleza es confirmado por el Colegio Heráldico. Del mismo modo el rey Luis concede al funcionario corso un donativo de dos mil libras, recompensándolo por sus diez años de servicio leal. Mi hermano José ingresa en un colegio dispuesto a seguir la carrera del sacerdocio y yo me inscribí en la Real Academia Naval de Brienne. Por aquel tiempo, yo era  un niño taciturno, menudo de cuerpo, tímido y solitario, al que no le agradaban mucho las letras, razón por la cual no podía escribir correctamente ni el francés ni el italiano. En mi pecho hervía el rencor contra Francia y los franceses, que habían arrinconado a mi patria. En la academia se burlaban de mi parquedad de recursos económicos y mi altivez característica. Cinco años más tarde, término mis estudios allí, destacándome en matemáticas, historia y geografía; sin embargo, debo reconocer que mi debilidad estaba en el estudio del alemán, en danza, dibujo y trazado de planos.
Un tiempo después de ingresar en la academia militar, mi padre marchó al sur de Francia para consultar a un médico, ya que padecía un intenso dolor gástrico y con la dieta de peras recomendada por el médico personal de María Antonieta no había sentido mejoría. Llegado a Montpellier es atendido por varios doctores expertos en hierbas medicinales, quienes no pudieron curarle de lo que suponemos fue una cirrosis gástrica o un cáncer de estómago. Luego de haber escrito en vida varias obras antirreligiosas, vista la proximidad de la muerte, pide ver a un sacerdote y fallece el 24 de febrero de 1785, cuando yo ya tenía 16 años.
Pero, cuando analizo la situación de mi padre, llego a la conclusión que no debió haber pactado con los franceses, pero bueno, es algo que ya pasó, es  una situación vivida. Ahora tengo que sacar del rey todo lo que pueda de tal forma que llegada la hora pueda utilizar contra él y su odiosa nación todo lo aprendido. Por eso leo  con fruición sobre historia de mi Córcega, pero también me apasiona Voltaire y a Rousseau, y las biografías de los grandes hombres
A mis 16 años a costa de esfuerzo y sacrificio me he convertido en subteniente y estoy seguro que mis acciones futuras darán mucho de que hablar.

Por Ana Consuelo Yovera Espinoza

domingo, 2 de junio de 2013

Presentación

Colegas, les invito a familiarizarnos con este blogger e iniciar una aventura de trasposición de tiempo histórico, tal y como lo expresa la Mg. Roxana Hernández en las indicaciones de la tarea N° 08. Elaboraremos un "Diario virtual" sobre la vida y obra del histórico personaje Napoleón Bonaparte, considerado como uno de los mayores genios militares de la historia, habiendo comandado campañas bélicas muy exitosas, aunque con ciertas derrotas igualmente estrepitosas. Sus agresivas guerras de conquista se convirtieron en las mayores operaciones militares conocidas hasta ese momento en Europa involucrando a un número de soldados jamás visto en los ejércitos de la época. 

Con mucho optimismo y dinamismo iniciemos esta experiencia virtual, que estoy segura será el comienzo de interesnates actividades virtuales que trabajaremos con nuestros estudiantes.